
¿Qué me pasa cuando escribo? Unas veces escribo muy bien pero otras… corto una palabra cuando no debo o uno dos palabras. En fin, tengo que trabajar un poco más mi escritura porque, de lo contrario, no voy a poder escribir esos cuentos que tanto me gustan.
Podría realizar algunos ejercicios en este orden:
- En primer lugar, debo pedir ayuda a mamá o papá (o cualquier otro adulto que pueda estar un rato conmigo).
- Leo palabras sueltas relacionadas con mi vida diaria: nombres de familiares (hermana, abuelo…), objetos o lugares (tenedor, habitación…), nombres de animales…
- Me dictan esas palabras y las escribo.
- Mi ayudante (adulto) escribe grupos de palabras en las que se incluyen las ya escritas. Por ejemplo: si he escrito la palabra pelota, el adulto escribirá la pelota redonda.
- Leo cada grupo de palabras, me lo dictan y lo escribo. Después compruebo por mí mismo que está correctamente escrito.
- La siguiente fase consiste en que mi ayudante me dicta una oración de cinco o seis palabras y yo la repito dando una palmada por cada palabra.
- Ahora sé cuantas palabras tiene y cuando la escriba tengo que contarlas.
- Mi ayudante comprobará si está bien y en caso de que hubiera algún error,
me lo señalaría (aunque siempre debo intentar primero buscarlo sin ayuda).
- Más adelante prescindiré de las palmas. Mi ayudante me dictará oraciones y me dirá el número de palabras que tiene.
Dedicando quince o veinte minutos en casa, notaré que voy escribiendo mucho mejor. ¡A lo mejor hasta me animo a escribir un bonito cuento y se lo llevo a mi “profe”!
Departamento de Orientación.
Colegio Santa Gema Galgani.
www.colegio-santagema.es
13 enero 2011
Jugando con la Escritura
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